Spanish Poems





TRADUTTORE TRADITORE

About this blog
Poemas en Inglés es un blog que pretende acercar poemas de lengua inglesa al castellano
Sentences
"Por principio, toda traducción es buena. En cualquier caso, pasa con ellas lo que con las mujeres: de alguna manera son necesarias, aunque no todas son perfectas"

Augusto Monterroso

-La palabra mágica-

"Es imposible traducir la poesía. ¿Acaso se puede traducir la música?"

Voltaire

"Translating poetry is like making jewelry. Every word counts, and each sparkles with so many facets. Translating prose is like sculpting: get the shape and the lines right, then polish the seams later."

James Nolan

"La traducción destroza el espí­ritu del idioma"

Federico García Lorca
Pablo Neruda -Oda a la ciruela-
lunes, 21 de marzo de 2005
Oda a la ciruela

Hacia la cordillera
los caminos
viejos
iban cercados
por ciruelos,
y a través
de la pompa
de follaje,
la verde, la morada
población de las frutas
traslucía
sus ágatas ovales,
sus crecientes
pezones.
En el suelo
las charcas
reflejaban
la intensidad
del duro
firmamento:
el aire
era una
flor
total y abierta.

Yo, pequeño
poeta,
con los primeros
ojos
de la vida,
iba sobre
el caballo
balanceando
bajo la arboladura
de ciruelos.
Así en la infancia
pude
aspirar
en
un ramo,
en una rama,
el aroma del mundo,
su clavel
cristalino.

Desde entonces,
la tierra, el sol, la nieve,
las rachas
de la lluvia, en octubre,
en los caminos,
todo,
la luz, el agua,
el sol desnudo,
dejaron
en mi memoria
olor
y transparencia
de ciruela:
la vida
ovaló en una copa
su claridad, su sombra,
su frescura.
Oh beso
de la boca
en la ciruela,
dientes y
labios
llenos
del ámbar oloroso,
¡de la líquida luz de la ciruela!

Ramaje
de altos árboles
severos y sombríos
cuya
negra
corteza
trepamos
hacia el nido
mordiendo
ciruelas verdes
¡ácidas estrellas!

Tal vez cambié, no soy
aquel niño
a caballo
por los
caminos de la cordillera.
Tal vez
más
de una
cicatriz
o quemadura
de la edad o la vida
¡me cambiaron
la frente,
el pecho,
el alma!

Pero, otra vez,
otra vez
vuelvo
a ser
aquel niño silvestre
cuando
en la mano levanto
una ciruela:
con su luz
me parece
que levanto
la luz del primer día
de la tierra,
el crecimiento
del fruto y del amor
en su delicia.

Si,
en esta hora,
sea
cual sea, plena
como pan o paloma
o amarga
como
deslealtad de amigo,
yo para ti levanto una ciruela
y en ella, en su pequeña
copa
de ámbar morado y espesor fragrante
bebo y brindo la vida
en honor tuyo,
seas quien seas, vaya donde vayas:

No sé quien eres, pero
dejo en tu corazón
una ciruela.


Ode to the plum

Near the cordillera,
old
roads
were surrounded
by plum trees.
Spanning
their leafy
pageant,
the greenness,
a purple world of fruit,
trembled
with the transparent shine
of oval agates
and budding
nipples.
On the ground,
pools reflected
the intensity
of the hard
heavens:
the air
unfolded its flower,
finishing
in fullest bloom.

I, a child
poet,
with the first
eyes of life,
set off
on horseback,
balancing myself
under the masts
of plum trees.
And so,
in my green days,
on a branch,
on a bough,
I inhaled
the Earth's aroma,
its crystalline
carnation.

Since then,
the Earth, the sun, the snow,
the streaks of
October rain
dappling the roadways,
everything,
light, water,
the naked sun,
left
in my memory,
the smell and transparency
of the plum:
life gave it an oval
clarity;
and its shadow and its freshness
crafted a cup.
Oh kiss
of the plum
mouth,
teeth,
and lips
dripping honeyed amber,
the liquid light of the plum!

Branches
of severe
and lugubrious
lofty trees
whose
black
bark
we climb
on our way to the nest,
where we will
relish
green plums,
zesty stars.

Maybe I have changed.
I am not that child
riding a horse
along spiraling mountain
roads.
Maybe,
more
than
a scar,
or the burn
of age or life,
my forehead,
heart,
and soul
have been transformed.

But again,
again,
I return to being
that wild young boy
when I raise
a plum
in my hand.
With such inner shine,
it seems to me
that I hold up to the heavens
the sparkles of Earth's
birthday:
the flowering of fruit
and the loving celebracion
of its delights.

If,
at this hour,
whatever it may be,
something substantial
as bread or a dove,
or bitter
as the betrayal of a friend,
I raise to you a plum,
and with it,
in its little cup
of amethyst amber and fragrant thickness,
I drink, and make a toast to life
in your honor,
whoever you are, wherever you're going:

I do not know who you are,
but I am leaving a plum
in your heart.

Translated by Maria Jacketti

Etiquetas:

posted by Bishop @ 18:10  
0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home
 
About the author
  • Para localizar un poema determinado utilizar la secuencia Ctrl+F y escribir la palabra correspondiente.
  • Para ponerse en contacto con el autor del Blog

  • Los poemas de este blog pueden aumentar con tu colaboración, si tienes alguna traducción de algún poema de lengua inglesa que te guste y quieres enviárnosla, será bienvenida.
Poets
Previous Posts
Favorite blogs
Other cool blogs
Search
    Google
    Google Aquí­
Resources

Directorio Web - Directorio de Páginas Webs